La cena de apertura de la nueva edición de Expoagro dejó una imagen que rápidamente captó la atención del mundo político: el breve y distante saludo entre el expresidente Mauricio Macri y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Ambos dirigentes coincidieron en la mesa principal del evento realizado en San Nicolás, uno de los encuentros más importantes del sector agroindustrial argentino. El protocolo del acto los ubicó frente a frente durante la cena de inauguración, en un contexto que reunió a empresarios, productores, funcionarios y referentes políticos de distintos espacios.
El momento fue breve: un apretón de manos y un saludo formal, sin conversación posterior. La escena, registrada por varios asistentes, reflejó la distancia política entre dos figuras que han protagonizado fuertes diferencias en los últimos años.
Consultado por la prensa tras el encuentro, Macri se refirió con ironía al episodio. “Lo quiero mucho”, respondió entre risas cuando le preguntaron por el saludo con el gobernador bonaerense, dejando en claro que no hubo diálogo más allá del gesto protocolar.
Kicillof, por su parte, participó del evento acompañado por parte de su gabinete provincial y aprovechó su presencia para destacar el rol de la provincia de Buenos Aires dentro del sector agropecuario, al que definió como un motor clave de la producción nacional.
Más allá del cruce entre ambos dirigentes, la jornada marcó el inicio de una nueva edición de Expoagro, la mayor muestra agroindustrial del país, donde durante varios días se presentan innovaciones tecnológicas, remates ganaderos y debates sobre el futuro del campo argentino.
La escena del saludo, breve pero cargada de simbolismo político, terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la apertura del evento.
