A bordo de un interno de la línea 350, en la localidad de Fátima, un pasajero atacó ferozmente a trompadas al chofer tras negarse a descender de la unidad porque su boleto había vencido. La secuencia quedó registrada en video y reactivó el desesperado reclamo gremial por mayores medidas de seguridad.
Todo comenzó con una transacción de lo más cotidiana en el partido de Moreno. Allí, un hombre abordó una unidad de la línea 350 —concesionada por la empresa Ruta Bus— y pagó un boleto fraccionado con destino a Manzanares, correspondiente al kilómetro 59 de la traza. Sin embargo, al arribar a dicha parada, el pasajero decidió de forma unilateral que su viaje se extendería dos kilómetros más, hasta Fátima, sin intenciones de abonar la diferencia.
Fue en ese instante donde la rutina mutó en pesadilla. El colectivero que se encontraba manejando —quien acababa de tomar el relevo de un compañero y ni siquiera había sido el encargado de expender el boleto original— le indicó de manera correcta que debía descender de la unidad dado que su tramo había concluido. Lejos de acatar la norma o buscar una solución pacífica, el pasajero reaccionó con una furia ciega e injustificable, abalanzándose sobre el trabajador.
https://www.instagram.com/reel/DZprwKXhM0m/?igsh=ZDhsMnp5YnQyZTJj
La agresión física fue brutal. El atacante arrinconó al chofer en su asiento y comenzó a propinarle una ráfaga de golpes de puño dirigidos directamente al rostro y la cabeza. Producto de la golpiza, la víctima terminó con severas lesiones en los pómulos, la boca y el cráneo, y actualmente se encuentra bajo licencia médica, en estado de reposo y shock. El agresor, por su parte, aprovechó la confusión posterior para darse a la fuga y permanece prófugo, aunque ya se radicó la denuncia correspondiente en sede policial.
La secuencia completa quedó grabada con nitidez gracias a las cámaras de seguridad internas instaladas en el colectivo, un material audiovisual que rápidamente se viralizó y generó indignación generalizada.
“El sujeto había sacado su boleto desde Moreno hasta Manzanares, pero como quería ir hasta Fátima se puso a discutir con el chofer, que ni siquiera era quien lo había hecho subir a la unidad”, explicaron delegados gremiales al portal local Pilar a Diario, visibilizando el sinsentido del ataque. Desde el sector de los trabajadores alzaron la voz una vez más para exigir la instalación urgente de cabinas blindadas de protección en todas las unidades. «Lamentablemente, estas agresiones ya son moneda corriente en todas partes», sentenciaron con resignación.
