El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país logró “aniquilar literalmente” al régimen iraní tras una serie de ataques militares que se intensificaron en las últimas semanas en Medio Oriente, en el marco del conflicto que enfrenta a Washington y sus aliados con Teherán.
Durante una declaración pública, el mandatario sostuvo que las fuerzas estadounidenses llevaron adelante una ofensiva de gran escala contra objetivos estratégicos en Irán y afirmó que la operación logró destruir instalaciones clave del aparato militar del país persa. Según Trump, la ofensiva afectó gravemente la capacidad operativa del régimen iraní y golpeó su infraestructura militar más sensible.
Entre los blancos alcanzados se encuentran bases militares y objetivos estratégicos en la isla de Kharg, una zona considerada vital para la logística y la economía iraní debido a su papel central en la exportación de petróleo. Trump aseguró que los ataques “aniquilaron por completo” los objetivos militares presentes en ese enclave, al que describió como la “joya de la corona” del sistema energético iraní.
El presidente estadounidense aclaró que, pese a la magnitud de los bombardeos, decidió no destruir las instalaciones petroleras de la isla. Según explicó, la decisión se tomó “por razones de decencia”, aunque advirtió que esa postura podría cambiar si Irán intenta bloquear el paso de buques en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio global de petróleo.
La escalada forma parte de un conflicto mayor que comenzó a fines de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva conjunta contra instalaciones nucleares y militares iraníes. La operación, que incluyó ataques con misiles y bombardeos aéreos, buscó frenar el desarrollo del programa nuclear iraní y debilitar la estructura de poder del régimen.
Desde entonces, la tensión en la región se incrementó y el enfrentamiento ya provocó ataques de represalia, movimientos militares en el Golfo Pérsico y fuertes advertencias de distintos países sobre el riesgo de una escalada mayor en Medio Oriente.
En ese contexto, Trump insistió en que Estados Unidos mantiene la capacidad militar suficiente para continuar las operaciones y remarcó que su objetivo es impedir que Irán desarrolle armas nucleares, una posibilidad que —según afirmó— su gobierno no permitirá bajo ninguna circunstancia.
