«Si sos trapito, te meto preso»: la tajante advertencia de Jorge Macri tras la sanción de la nueva ley

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Jorge Macri anunciaba en una conferencia la nueva ley

El Jefe de Gobierno porteño celebró la aprobación de la reforma al Código Contravencional en la Legislatura de la Ciudad. La norma elimina la necesidad de probar la «exigencia de dinero» para detener a los cuidacoches ilegales, agilizando el accionar policial.

 El Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, ratificó la postura de tolerancia cero de su administración contra los cuidacoches ilegales tras la sanción definitiva de las modificaciones al Código Contravencional. La Legislatura porteña aprobó por amplia mayoría una reforma clave que endurece las penas y simplifica los procesos de detención para quienes ejerzan la actividad conocida popularmente como «trapitos» o limpiavidrios.

En declaraciones periodísticas posteriores a la sesión parlamentaria, el mandatario de la Ciudad fue categórico sobre el impacto que tendrá la nueva legislación en el espacio público: «Si sos trapito, te meto preso. Se terminó la discusión. No hay más grises normativos ni lugar para las mafias que se apropian de las calles», enfatizó Macri, destacando que la iniciativa busca devolver la tranquilidad y la seguridad a los vecinos y automovilistas.

Fin a la exigencia del dinero como prueba

El principal cambio que introduce la reforma radica en la eliminación de un histórico vacío legal que dificultaba las detenciones. Hasta el momento, para que la Policía de la Ciudad o la Justicia pudieran actuar contra un cuidacoches, se requería probar que el imputado exigía una suma de dinero de manera coactiva o bajo amenaza.

Con el nuevo marco normativo establecido por la Legislatura, se implementan las siguientes modificaciones operativas:

  • Prohibición de la actividad: La sola presencia de personas ofreciendo cuidar autos o limpiar vidrios de manera informal en la vía pública sin autorización estatal pasa a ser considerada una contravención directa.

  • Facultad de detención: Los efectivos policiales quedan habilitados para detener a los infractores de forma inmediata, sin necesidad de que medie una denuncia previa de un conductor o la constatación de una extorsión económica.

  • Agravantes en espectáculos públicos: Las penas de arresto y las multas económicas se duplicarán en caso de que la actividad se desarrolle en las inmediaciones de estadios de fútbol, recitales o eventos masivos.

«Le estamos dando a las fuerzas de seguridad una herramienta legal concreta. Ya no van a tener que esperar a que un vecino sufra una amenaza para poder intervenir y desalojar las esquinas», argumentaron desde el bloque oficialista en el parlamento porteño.

El debate en la Legislatura

La aprobación de la ley no estuvo exenta de cruces políticos. Mientras que las bancadas alineadas con el oficialismo y bloques aliados defendieron la medida como un avance necesario contra la extorsión urbana, sectores de la oposición manifestaron reparos. Las críticas se centraron en la falta de políticas de inclusión social para los sectores vulnerables que subsisten a través de estas actividades de subsistencia informal. Sin embargo, los votos alcanzados consolidaron la reforma de manera definitiva.

 El Ministerio de Seguridad de la Ciudad ya trabaja en el diseño de los nuevos operativos de saturación civil y policial, con especial foco en las zonas gastronómicas de Palermo, San Telmo y los centros comerciales a cielo abierto, áreas identificadas como los principales puntos de conflicto y donde comenzará a aplicarse de manera estricta la nueva normativa contravencional.