La denominada montaña Pickaxe, también conocida como Kuh-e Kolang Gaz La, volvió a quedar en el centro de la escena luego de que Donald Trump advirtiera que Estados Unidos podría bombardear el complejo en medio de la escalada del conflicto con Irán. El sitio se encuentra junto a la planta nuclear de Natanz, a unos 225 kilómetros de Teherán, y permanece fuera del alcance de los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
De acuerdo con especialistas, la instalación comenzó a construirse tras los bombardeos de 2025 contra las principales plantas nucleares iraníes y estaría ubicada entre 80 y 100 metros bajo tierra, una profundidad que dificultaría cualquier ataque. Además, el complejo cuenta con múltiples túneles, sistemas de defensa antiaérea y vigilancia permanente de la Guardia Revolucionaria iraní.
Según distintos informes, Irán podría haber trasladado al lugar centrifugadoras avanzadas y reservas de uranio enriquecido, lo que permitiría acelerar su programa nuclear bajo una estructura prácticamente inaccesible. En ese contexto, Trump aseguró que Estados Unidos «golpeará esa zona», mientras crece la tensión por el control del estrecho de Ormuz y el desarrollo nuclear del régimen iraní.
