El Gobierno nacional decidió retirar el capítulo más controvertido de la reforma de la Ley de Tierras para evitar una derrota legislativa y garantizar la sesión prevista para este jueves en el Senado.
La marcha atrás se produjo luego de que aliados, gobernadores e incluso sectores del PRO expresaran su rechazo a las modificaciones impulsadas por el oficialismo, dejando al proyecto sin los votos necesarios para su aprobación.
El apartado eliminado proponía elevar del 15% al 25% el límite de tierras rurales que pueden estar en manos extranjeras y permitir la compra por parte de empresas con participación estatal extranjera, siempre que contaran con autorización provincial y del Poder Ejecutivo.
Los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén) fueron algunos de los dirigentes que manifestaron públicamente su rechazo a la iniciativa.
Con este cambio, el oficialismo buscará avanzar con el tratamiento del resto del proyecto sobre propiedad privada y evitar que el debate por la Ley de Tierras haga fracasar la sesión en la Cámara alta.
