El presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno quedaron en el centro de las críticas por no haberse manifestado frente a la ola de acusaciones contra Argentina que se viralizó durante el Mundial 2026. A medida que la Selección avanzó en el torneo, distintas figuras internacionales comenzaron a cuestionar al país y a los argentinos por supuestos comportamientos racistas y xenófobos.
Entre quienes se expresaron públicamente aparecen artistas, actores y dirigentes políticos de distintos países, cuyas declaraciones generaron una fuerte reacción en redes sociales. Allí, miles de usuarios salieron a responder las acusaciones y reclamaron una postura oficial del Gobierno nacional ante lo que consideran una campaña de desprestigio contra Argentina.
Las críticas también llegaron desde el ámbito político local. Dirigentes opositores cuestionaron el silencio de la Casa Rosada y señalaron que el Ejecutivo quedó descolocado frente al sentimiento nacional que despertó la participación de la Selección en el Mundial, especialmente tras las polémicas vinculadas a la bandera de Malvinas y las declaraciones previas de algunos referentes oficialistas.
