Chanel recupera la silueta que lo cambió todo
Cien años después de que Ernest Beaux diera forma al frasco que definiría para siempre el lujo en perfumería, Chanel lanza una nueva edición del N°5 Eau de Toilette con un envase que rinde homenaje directo a aquel diseño fundacional de 1924.
El frasco es cuadrado, de bordes suavemente contorneados, coronado por una tapa cilíndrica. Sin etiquetas, fiel a la filosofía minimalista de la maison: solo el icónico número 5 serigrafiado en negro sobre el cristal. Una declaración de intenciones tan elocuente como el propio perfume.
La fragancia llegó primero a Estados Unidos a finales de febrero, y estuvo disponible en Europa desde el 4 de marzo. No se trata de una reformulación: quienes teman cambios en la fórmula pueden respirar tranquilos. La esencia permanece intacta.
El Eau de Toilette abre con un ramo de rosa, jazmín e ylang-ylang realzado por aldehídos, mientras el sándalo y el vetiver aportan profundidad y una base amaderada. Una interpretación más ligera y fresca que el Parfum original, pensada para llevarse con generosidad.
En palabras del perfumista de la Casa, Olivier Polge, se trata de una composición floral moderna y abstracta que se distingue por su faceta sutilmente amaderada, y que se impone a través de su elegancia y complejidad.
El N°5 Eau de Toilette está disponible en formatos de 75 ml y 150 ml en la web oficial de Chanel y en tiendas de todo el mundo.
