Joy Burger, la cadena de comida rápida basada 100% en plantas que había sido presentada como un proyecto innovador para el mercado gastronómico regional, cerró todos sus locales tras poco más de tres años de actividad. El emprendimiento había sido lanzado en noviembre de 2022 por los empresarios Patricio Lescovich, Matías Cabrera y Juan Martín Ferraro.
La marca apuntaba a un público vegano, vegetariano y flexitariano, con una propuesta que buscaba replicar la experiencia de una hamburguesería tradicional mediante sustitutos vegetales de la carne, el pollo y los lácteos. Su crecimiento fue rápido: llegó a contar con locales en Villa Urquiza, Barrio Chino, Palermo, Las Lomitas y Vicente López.
Con una estética inspirada en el clásico fast food estadounidense y una carta que incluía hamburguesas dobles y triples, nuggets, papas especiales y alternativas al pollo, Joy Burger logró construir una comunidad de más de 50 mil seguidores en redes sociales y posicionarse dentro del segmento plant based.
Sin embargo, los elevados costos operativos, los aumentos en alquileres y servicios, sumados a la caída del consumo, terminaron afectando la viabilidad del negocio. El último local en cerrar fue el ubicado en el Barrio Chino, poniendo fin a un proyecto que aspiraba a expandirse por Argentina y desembarcar en Chile y Uruguay.
