Bianco y Padín llaman a revisar el rumbo internacional de Milei y plantean una política exterior “soberana y diversificada”

3 min de lectura Actualizado: agosto 28, 2026
Bianco y Padín llaman a revisar el rumbo internacional de Milei y plantean una política exterior “soberana y diversificada”.

En una columna publicada en Infobae, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, junto al investigador Juan Manuel Padín, cuestionaron el alineamiento internacional del Gobierno y propusieron una estrategia que amplíe los vínculos de la Argentina con Brasil, China, India, Europa y el resto de América Latina. El planteo apunta especialmente al escenario que se abrirá después de 2027.

Bajo el título “El planisferio roto de Milei: hacia una política exterior soberana y diversificada en el post-2027”, los autores sostienen que el mundo atraviesa una profunda transformación, marcada por la disputa entre grandes potencias y por la creciente importancia económica de Asia. Frente a ese escenario, consideran que la Argentina debería evitar una política exterior excesivamente concentrada en un solo eje.

Bianco y Padín cuestionan particularmente el fuerte alineamiento del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos e Israel y sostienen que esa orientación habría relegado relaciones estratégicas con otros actores internacionales. En ese sentido, proponen recomponer los vínculos con China, India y las economías del sudeste asiático.

El planteo también pone el foco en Brasil y el Mercosur, a los que consideran centrales para cualquier estrategia de desarrollo. Para los autores, la integración regional debería recuperar protagonismo en cuestiones comerciales, productivas, energéticas y de infraestructura, especialmente frente a los cambios que atraviesan las cadenas globales de producción.

China aparece como otro de los socios que, según Bianco y Padín, Argentina debería volver a priorizar. Proponen profundizar la cooperación en comercio, inversiones, energía, tecnología y minerales críticos, al tiempo que plantean revisar la posición argentina frente a los BRICS y explorar alternativas de financiamiento a través del Nuevo Banco de Desarrollo.

La propuesta no implica, según los autores, abandonar el vínculo con Estados Unidos. Por el contrario, reconocen su importancia, pero plantean que la relación debería construirse a partir de intereses concretos de la Argentina, en lugar de un alineamiento automático con las posiciones de Washington.

La estrategia planteada se extiende además hacia Europa, Australia, Nueva Zelanda y África, junto con una mayor atención al Atlántico Sur y la Cuestión Malvinas. El objetivo sería ampliar mercados, inversiones y oportunidades de cooperación en un escenario internacional que los autores consideran cada vez más fragmentado.

De cara al post-2027, Bianco y Padín proponen así una política exterior con mayor capacidad de maniobra y una agenda internacional más amplia. Su planteo recupera, además, la idea de una “Tercera Posición”, entendida como la búsqueda de autonomía frente a las grandes potencias, y sostiene que la diplomacia debería estar directamente vinculada con el desarrollo productivo, el empleo, la tecnología y la defensa de los intereses nacionales.