Durante un evento económico realizado en Nueva York, el presidente argentino Javier Milei lanzó fuertes críticas contra parte del empresariado local y defendió el rumbo económico de su gobierno. En su exposición durante la Argentina Week, apuntó especialmente contra Paolo Rocca, líder del grupo Techint, y contra Javier Madanes Quintanilla, propietario de Fate, a quienes acusó de haberse beneficiado históricamente de privilegios otorgados por la política.
El mandatario sostuvo que ciertos sectores industriales crecieron al amparo de medidas que restringían la competencia externa y aseguró que ese esquema terminó perjudicando a los consumidores. En ese contexto, defendió la apertura comercial impulsada por su administración y afirmó que permitirá acceder a productos a precios más bajos, aunque advirtió que algunas empresas podrían verse obligadas a transformarse para sobrevivir en un mercado más competitivo.
Milei también cuestionó las presiones de compañías que, según dijo, amenazaron con despidos masivos ante posibles cambios en las reglas económicas. Para el presidente, esas situaciones reflejan una relación histórica entre empresarios y dirigentes políticos que, a su juicio, favoreció prácticas corruptas.
Durante su intervención, el jefe de Estado reivindicó las reformas impulsadas por su gobierno y celebró los avances legislativos obtenidos. Además, agradeció el trabajo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y destacó el rol del ministro de Economía, Luis Caputo, junto a otros integrantes del gabinete. Finalmente, se mostró confiado en que el rumbo adoptado permitirá mejorar la situación económica del país y consolidar su proyecto político.