La Corte Suprema de Estados Unidos declaró inconstitucional el decreto impulsado por Donald Trump que buscaba eliminar el derecho automático a la ciudadanía para los niños nacidos en territorio estadounidense de padres indocumentados o con residencia temporal. La decisión fue aprobada por seis votos contra tres y representa uno de los mayores reveses judiciales para el presidente desde su regreso a la Casa Blanca.
El fallo ratifica la vigencia de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, que desde 1868 garantiza la ciudadanía a todas las personas nacidas en Estados Unidos. La mayoría del tribunal sostuvo que ese derecho forma parte de uno de los pilares fundamentales del sistema estadounidense y rechazó los argumentos del Gobierno para restringirlo.
La resolución llega tras meses de disputas judiciales y frena una de las iniciativas más controvertidas de la política migratoria de Trump. Aunque el mandatario calificó la sentencia como “lamentable” y pidió al Congreso avanzar con cambios legislativos, el fallo mantiene vigente un derecho que ha sido reconocido por la Justicia estadounidense durante más de un siglo.
