La expectativa alrededor de Crimson Desert sigue creciendo a medida que se acerca su lanzamiento. El ambicioso juego de acción y mundo abierto desarrollado por Pearl Abyss finalmente dio a conocer nuevos detalles técnicos sobre su rendimiento, tanto en PC como en consolas, lo que permite anticipar qué tipo de experiencia ofrecerá en cada plataforma.
En el caso de PC, el estudio compartió distintas configuraciones de hardware orientadas a varios niveles gráficos. La opción más básica apunta a ofrecer una experiencia estable a 30 cuadros por segundo con resolución cercana a 1080p mediante reescalado. Para lograrlo será necesario contar con una tarjeta gráfica equivalente a una GTX 1060 o una Radeon RX 5500 XT, además de 16 GB de memoria RAM.
Si el objetivo es jugar con mayor fluidez, el juego también contempla configuraciones pensadas para alcanzar los 60 FPS en 1080p o incluso resoluciones más altas. En ese escenario, el rendimiento recomendado incluye placas como una RTX 2080 o una Radeon RX 6700 XT. Las configuraciones más exigentes, pensadas para disfrutar del título en 4K con gráficos al máximo, requerirán hardware de gama alta.
Otro detalle que llamó la atención es el espacio necesario para instalar el juego. Según los datos oficiales, Crimson Desert ocupará alrededor de 150 GB en disco, y los desarrolladores recomiendan utilizar una unidad SSD para garantizar tiempos de carga rápidos y una experiencia más fluida dentro de su amplio mundo abierto.
En consolas de nueva generación también habrá varias opciones gráficas. En PlayStation 5 y Xbox Series X, los jugadores podrán elegir entre modos enfocados en rendimiento, equilibrio o calidad visual. El primero prioriza los 60 FPS con una resolución más baja, mientras que los otros modos apuestan por una mayor fidelidad gráfica y resoluciones cercanas al 4K, aunque con tasas de cuadros más moderadas.
Las versiones para hardware más potente, como PS5 Pro, aprovecharán tecnologías de reescalado y mejoras en iluminación para ofrecer gráficos más avanzados. En cambio, Xbox Series S contará con configuraciones más ajustadas para adaptarse a sus limitaciones técnicas.
Con estas especificaciones ya confirmadas, todo indica que Crimson Desert será uno de los lanzamientos más exigentes y ambiciosos del año, combinando un mundo abierto de gran escala con un apartado visual pensado para sacar provecho del hardware actual.