Jeff Kaplan rompe el silencio: el exdirector de Overwatch reveló por qué dejó Blizzard

3 min de lectura Actualizado: marzo 12, 2026

El histórico director de Overwatch, Jeff Kaplan, habló por primera vez con crudeza sobre los motivos que lo llevaron a abandonar Blizzard Entertainment, una de las compañías más influyentes de la industria del videojuego. Sus declaraciones apuntan directamente a tensiones internas y decisiones empresariales que, según explicó, terminaron marcando su salida.

Una salida marcada por conflictos internos

Kaplan, una de las caras más reconocibles del desarrollo de Overwatch, dejó la compañía en 2021 tras casi dos décadas en el estudio. Durante años se especuló sobre las razones de su partida, pero ahora el propio desarrollador dio detalles que pintan un escenario complicado dentro de la empresa.

Según explicó, en una reunión clave se discutía el rumbo del proyecto y las consecuencias que podía tener en el equipo. En ese contexto, Kaplan recordó una frase que lo marcó profundamente: “Vamos a despedir a mil personas y será culpa tuya”. Ese tipo de presiones, relató, reflejaban el clima que se vivía en algunos niveles de la compañía.

Diferencias sobre el rumbo de Overwatch

El creativo defendía una visión más centrada en la calidad del juego y el bienestar del equipo, mientras que desde la estructura corporativa había una presión creciente por acelerar procesos y cumplir objetivos comerciales.

Esa diferencia de criterios terminó generando choques que, con el tiempo, se volvieron insostenibles. Kaplan entendió que ya no podía seguir defendiendo su manera de desarrollar el juego dentro de ese contexto.

El final de una etapa en Blizzard

Jeff Kaplan había sido una figura central dentro de Blizzard desde comienzos de los 2000. Participó en el desarrollo de World of Warcraft antes de liderar el equipo que creó Overwatch, uno de los shooters más influyentes de la última década.

Su salida marcó el fin de una era para muchos fanáticos del estudio. Años después, sus declaraciones vuelven a poner en discusión el modelo de desarrollo y las presiones corporativas que atraviesan a la industria del videojuego.

Mientras tanto, la franquicia Overwatch continúa en manos de Blizzard, aunque con un equipo y una dirección creativa muy distintos a los que impulsaron el proyecto original.